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revista en la red de aproximación a la consciencia

 
 
1 de Octubre de 2008
 

editorial

 

Referencias ante la caida del Sistema Financiero

 
 

 

Aquello que creíamos estable, se tambalea. Incluso interiormente sospechamos que puede desmoronarse definitivamente y que ya nada se parecerá a lo conocido.

Este es el signo de los tiempos; todo lo que no es acorde al proceso de vibración en el que nos encontramos, se radicaliza y se margina.

Y el Sistema Financiero, no vibra en el sentido de la consciencia, en el sentido de la conexión con el Ser.

El Sistema Financiero, durante estos tiempos, ha sido una forma de conseguir deseos, deseos ajenos a la esencia del cuerpo, la necesidad.

El dinero solo se ha puesto a disposición de aquellos que podían pagar su devolución y su precio, seres que necesariamente tenían que estar encorsetados en un sistema hecho para encarcelarnos, hipnotizados, en unos trabajos deshumanizantes, que apenas nos permiten sentirnos, sentir la naturaleza, sentir a nuestros hijos, sentir a los seres que llamamos queridos, que apenas nos deja energía para entregarnos al amor y mucho menos, limpieza energética, para sentir el flujo amoroso, sexual, recorriendo nuestro cuerpo desde el perineo hasta la fontanela.

El Sistema Financiero, es una herramienta de un sistema, destinado a crear seres humanos alienados y abrumados por los pagos, los compromisos contraídos, que nos hacen trabajar en esta cadena de producción, hasta el fin del cuerpo.

En definitiva el Sistema Financiero, no se ha puesto al servicio de la necesidad del hombre, del hambre en el mundo, hambre que no solo no ha descendido, sino que ha aumentado, sino que se ha puesto al servicio de la locura consumista.

Así, los países paupérrimos, son aún más paupérrimos; mientras en las sociedades de consumo, el dinero se ponía a disposición de aquellos que querían satisfacer los deseos mas alejados de la consciencia.

Pero bien, ya estamos aquí. ¡Qué hacer!

Como premisa general, salir del mundo en el cual habitan las finanzas, los deseos. Deseos que ahora al no poder ser alcanzados nos abocan a la frustración, la desesperanza y la depresión. Y volver al mundo del cuerpo, de sus necesidades. Volver a la naturaleza, a Gaia, al interior de nosotros mismos.

Es el momento de sentir la presencia del Ego como una entidad energética ajena a nosotros, que pretende absorber nuestros sentimientos, nuestras sensaciones físicas, nuestro Ser; convirtiéndolos en emociones, en juicios, en pensamientos, en ideas preconcebidas del bien y del mal; en definitiva pretende absorber el amor a nosotros mismos, dándonos un sucedáneo de deseos vacíos y nuestra conexión con el Ser espiritual que somos, dándonos una mente científica y razonable.

Y las herramientas para todo esto, son la meditación y la entrada en profundidad, en cada una de las sensaciones corporales que registramos. El cuerpo es el libro en el cual escribe sus locuras, el mundo de las emociones, el mundo del pensamiento, esa personalidad forjada desde el no puedo o todo lo puedo, el mundo del Ego.

Y el premio es altísimo, la felicidad, la dicha, la creación y la vida, el amor. En definitiva entrar en el Ser espiritual que somos, sin limitaciones, en un cuerpo libre, placentero y dichoso.