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SESIONES TERAPÉUTICAS
INDIVIDUALES MANUEL QUINTANERO |
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Manuel Quintanero Bedmar, forma parte
del Patronato de la Fundación para la transformación Vibracional benqi
absa, desempeñando la función de Presidente.
Su actividad terapéutica se inicia en la psicología transpersonal a través de Cristina San Miguel, desarrollando una intensa actividad, que le lleva a especializarse en cirugía astral y energías residentes. |
artículos |
| Un camino de aprendizaje | ||
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Posteriormente realiza formación en ATARAXIA, directamente de su creadora Esther Francia, en donde se inicia en el efecto del campo magnético de los cuarzos y las gemas en la transformación de los estados psíquicos y físicos. Esta formación le pone en el camino de la vibración como testigo del ser encarnado Con Pepa kern del Instituto Kern de Valencia desarrolla formación en Programación Neurolinguística P.N.L.(Practitioner), técnicas que incorpora en sus sesiones terapéuticas. Actualmente sigue profundizando en es técnica. Asimismo pertenece a la Escuela Chrisgaia desarrollada por Emilio Fiel (Miyo), en la cual se familiariza con la técnica chamánica de la "ensoñación" Este proceso le lleva a diseñar una forma terapéutica que llama TERAPIA VIBRACIONAL, que a continuación explica
TERAPIA VIBRACIONAL
Todas las configuraciones del ser son estados de vibración.
Podemos definir la vibración como aquel movimiento oscilante y rotacional que adquieren la molécula cuando una corriente de energía la recorre.
Si a esto añadimos el concepto de la “desfragmentación del ser”, en el sentido de que toda conciencia esta compuesta por múltiples conciencias; y la coexistencia de realidades, la no existencia del tiempo y el espacio, todo sucede a un tiempo y únicamente nuestra voluntad nos sitúa en aquella que intencionamos. Entonces, estamos en condiciones de explicar las bases de la terapia vibracional.
Básicamente la terapia vibracional persigue provocar un cambio de vibración en una conciencia enferma. Cuando la conciencia registra una nueva forma de vibración desarrolla un proceso de decisión definitivo, si acepta esta nueva forma vibracional como propia, asume no solamente la vibración, sino además toda la información que esa nueva vibración incorpora.
Esta forma terapéutica trabaja al paciente erguido. Buscando resituarle dentro de su campo astral, de su cuerpo luminoso; redefiniendo el concepto interno del eje cielo-tierra, de forma que tome conciencia de su existencia como ser plantado, en el mundo, en el universo, de su propio esqueleto.
Propone al sujeto de la terapia el reencuentro con el equilibrio tensión-distensión, pasando las tensiones de la estructura muscular exterior a la estructura ósea interior; admitiendo una nueva distensión, registrada como una nueva vibración, instalada no solamente en la estructura muscular sino en el campo astral.
Esto supone la recomposición del campo astral, en ocasiones cirugía, extracción de cuerpos energéticos que quedaron memorizados en este campo y producen la interrupción del fluir continuo del astral. Normalmente obedecen a accidentes y se registra como dolor focalizado, no atribuible a ningún origen físico concreto.
El resultado final encuentra un ser inmerso en el gran huevo de su cuerpo luminoso, con un esquema de tensión intensa en su base ósea, distensión en el resto de su cuerpo físico e intensidad luminosa en el cuerpo energético que genera.
Este cuerpo luminoso activado, actúa como antena, como cuerpo previo, como conciencia autónoma coordinada, que acepta o rechaza y protege al cuerpo físico.
Manuel Quintanero
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